El telón vuelve a alzarse en La Escalera de Jacob para recibir un espectáculo que promete asombrar a grandes y pequeños. El ilusionista Carlos Devanti, referente de la magia escénica familiar, regresa a la cartelera madrileña con una propuesta completamente nueva: “Luces, cámara… ¡magia!”, un viaje fascinante por el séptimo arte a través del ilusionismo.
Después de cinco temporadas consecutivas de éxito con su anterior montaje ¡Haciendo el mago!, Devanti reinventa su propuesta y se sumerge en el universo cinematográfico para demostrar que cada oficio del cine —desde el director hasta el montador— encierra un acto de magia en sí mismo. Y lo hace con un lenguaje escénico lleno de humor, sorpresas y mucha participación del público.
El espectáculo combina técnicas clásicas del ilusionismo —como apariciones, desapariciones, escapismo, predicciones y mentalismo— con elementos teatrales y referencias cinematográficas que harán las delicias tanto de cinéfilos como de amantes de la magia. Todo ello envuelto en una puesta en escena dinámica y cercana, donde los asistentes no solo observarán los trucos a escasos centímetros, sino que también formarán parte activa de la función.
Pero más allá de los efectos visuales, “Luces, cámara… ¡magia!” apuesta por la emoción y la risa como ingredientes principales. Las carcajadas, las miradas de asombro y la complicidad con el público son parte esencial de esta experiencia diseñada para toda la familia.
Como aseguran algunas de sus «peculiares» críticas ficticias:
“Un espectáculo que me dejó sin palabras” – Charles Chaplin
“A mi madre le encantó” – Norman Bates
“Siempre nos quedará Tamariz” – Humphrey Bogart
Datos útiles:
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El espectáculo está recomendado para público familiar.
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La entrada infantil aplica a menores de entre 3 y 13 años. Los niños menores de 3 años pueden acceder de forma gratuita, aunque no se les asignará asiento.
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Lugar: La Escalera de Jacob, Madrid.
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Artista: Carlos Devanti.
Con este nuevo montaje, Devanti vuelve a recordarnos que la magia no solo ocurre sobre el escenario, sino también en la mirada de quienes aún creen que lo imposible es posible. Así que ya lo sabes: prepara tus palomitas, acomódate en tu butaca… y déjate sorprender.
¡Luces, cámara… y que comience la magia!
