A partir del 28 de septiembre de 2025 y hasta el 18 de enero de 2026, el escenario del MK2 Palacio de Hielo se transformará en un océano imaginario para dar vida a “Gluglú”, una propuesta teatral dirigida especialmente a los más pequeños de la casa.
La obra invita a sumergirse en una travesía submarina guiada por Gluglú, un personaje entrañable que acompaña al público infantil en su primera gran aventura teatral. El espectáculo propone un acercamiento lúdico y sensorial al mundo marino, donde los niños podrán descubrir desde la majestuosidad de las olas hasta la alegría efervescente de las burbujas, pasando por animales marinos, tesoros ocultos y objetos misteriosos que parecen haber llegado desde un barco pirata.
Uno de los elementos distintivos de la obra es el uso de los instrumentos musicales Orff, un recurso pedagógico creado para introducir a los niños en el lenguaje musical a través de la experimentación y el juego. Estos instrumentos, integrados en la narración, se convierten en parte de la aventura submarina, como si hubieran caído al mar desde viejas embarcaciones de corsarios.
La experiencia sensorial se enriquece con una cuidada selección de piezas de música clásica. Compositores como Mozart, Tchaikovsky, Debussy, Berlioz, Brahms y Offenbach ponen banda sonora a este viaje, mientras el constante murmullo del mar envuelve al público en una atmósfera inmersiva.
Detrás de la propuesta artística se encuentra un equipo multidisciplinar encabezado por Estela Bercero, responsable de la dirección y dramaturgia, además del diseño de vestuario a cargo de Estela Benavides. La escenografía, ideada por Mladen Vladimirov, recrea un universo marino lleno de sorpresas visuales, acompañado por la iluminación de Alfonso Mercado y el diseño sonoro de Miguel Barón. La producción corre a cargo de Tiovivo Teatro, compañía especializada en espectáculos familiares y en propuestas que buscan despertar la imaginación infantil.
“Gluglú” no es solo teatro: es un espacio de descubrimiento sensorial que acerca a los niños al arte y la música de manera natural y divertida. Una oportunidad para que los más pequeños disfruten de su primera gran experiencia cultural, mientras padres y madres se adentran con ellos en un océano donde conviven fantasía, aprendizaje y emoción.
