En el Centro Cultural El Pozo del Tío Raimundo, la música se transforma en aventura con un espectáculo que invita a las niñas y los niños a emprender una misión tan lúdica como pedagógica: encontrar las siete notas que, misteriosamente, han desaparecido. Sin ellas —nos recuerdan las protagonistas, las granjeras Dorotea y Renata— la música corre serio peligro.
Este montaje, concebido dentro del ciclo Vallefantásticas, combina humor, magia y ritmo con una clara vocación educativa. El público infantil participa activamente en la búsqueda, enfrentándose a preguntas tan ingeniosas como sensoriales: ¿cómo es el sonido de DO?, ¿a qué sabe RE?, ¿qué prefiere MI?, ¿será capaz LA de echar a volar? Cada interrogante abre la puerta a un pequeño descubrimiento que vincula la música con el juego, la imaginación y la percepción.
La puesta en escena mezcla recursos teatrales, números de circo y dinámicas sensoriales, creando un universo visual y sonoro que estimula la curiosidad. Entre los instrumentos que aparecen, algunos resultan tan sorprendentes como un piano que se toca con los pies o un conjunto de campanitas afinadas que dibujan melodías delicadas. Este enfoque experimental facilita que los más pequeños se acerquen al lenguaje musical desde la experiencia directa, no solo escuchando, sino también observando, tocando e, incluso, moviéndose al compás.
Como hilo conductor, la compañía adapta libremente el conocido cuento Las 10 Gallinas, una referencia literaria que aquí sirve para dar forma a un relato propio donde cada nota adquiere personalidad y carácter. La historia avanza entre pistas, juegos escénicos y momentos cómicos que mantienen la atención de los espectadores mientras se van desvelando los secretos del pentagrama.
¿Dónde están las notas? se presenta así como un espectáculo infantil que combina pedagogía y entretenimiento, un viaje musical pensado para despertar la sensibilidad artística de los más pequeños y recordar que, en ocasiones, basta con escuchar con atención para que la música vuelva a sonar.
